Marruecos (30/05/23-13/06/23)

Medio de transporte: Autocaravana

Ruta (3.000 kms.): Torre del Mar, Algeciras, Tanger MED, Tanger, Assilah, Rabat, Meknes, Fez, Casablanca, El Yadida, Marrakech, Agadir, Meskala, Esauira, Safi, El Yadida, Rabat, Larache, Tetuán, Chauen, Playa de Tetuán, Tanger MED, Algeciras, Torre del Mar

Ante todo unas cuantas consideraciones iniciales para tener un buen viaje.

Hemos viajado en temporada baja, por lo que no había problemas de aparcamiento en ningún sitio. En temporada alta puede ser otra cosa.

Documentación: Pasaporte con vigencia de más de tres meses, toda la documentación de la AC y además la carta verde.

Dinero: Nosotros sólo llevábamos euros. A la salida del puerto hay un puesto donde ya te cambian a dirhams. No es el mejor cambio del país pero no es mucho lo que se pierde, y es necesario tenerlos enseguida, porque hay muchos sitios que no te aceptan la tarjeta. Nosotros nos encontramos con la sorpresa de que las gasolineras fuera de la autopista muchas veces sólo aceptaban efectivo, y en los peajes siempre se paga con efectivo, así que es recomendable llevar una buena cantidad.

En gasoil en Marruecos me gasté unos 400 euros (allí es más barata) en 13 días.

El gas de la AC llevar una botella llena, ya que allí el sistema es distinto y no valen para la AC.

Las autopistas están plagadas de radares y además la policía tiene radares móviles. Yo vi alguno en los peajes. Para el coste de los peajes hay que calcular unos 6-7 euros por cada 100 kms.

Todos los parkings tienen gorrillas, pero ayudan mucho y realmente vigilan los vehículos, Salvo algún jeta (como en Larache) piden la voluntad, y con 2-3 dirhams se dan por satisfechos. En la mayoría de los parkings se puede pernoctar y hay gorrillas incluso por la noche en muchos de ellos.

Hay parkings de donde nos echaron al intentar dormir, como en Rabat y Safi (al lado de la playa) y en Esauira, donde hay campaña anti AC en todos los parking de la playa. En cualquier calle paralela no hay problema.

Al sacar el billete del ferry tenían una oferta especial para AC (naviera FRS), por lo que en vez de salirme por 430 euros me salió por 260.

30/5 – Torre del Mar-Algeciras-Tanger (225 kms)

Llegamos con hora y media de antelación al puerto de Algeciras, y menos mal. Resulta que se había equivocado la naviera y me lo había dado con salida desde Tarifa, no desde Algeciras. Tuvimos que ir corriendo a una oficina de la naviera (FRS) en el mismo puerto y allí muy amable y eficientemente me lo cambiaron, saliéndome aún algo más barato y saliendo antes, con lo que nos ahorramos casi una hora.

El embarque perfecto, con pocos coches y casi todo camiones, y el viaje muy tranquilo. En el ferry hay que coger de la AC chaquetas (el aire es fresco) y el pasaporte, porque los papeles de entrada los revisan en el barco y sellan el pasaporte.

Nada más desembarcar muy pocos controles. Nos revisan la AC y para justificar su entrada nos dan un papelito blanco muy pequeño que es fundamental, porque a la vuelta nos lo piden en todos los controles. Yo lo metí en mi pasaporte para que no se perdiera.

Nos vamos a Tanger, eso sí, por la autopista y no por la costa, y aparcamos en un parking cerca del puerto y del casco histórico (35.78583, -5.80850). Como ya es hora de comer y vamos mal de tiempo decidimos dormir allí (nos dan permiso) y creo que nos costó unos 5 euros.

Comemos en los bares que hay al lado del parking bajo la muralla y hago mi primera inmersión en la cultura culinaria marroquí con una fritura de pescado y una hamburguesa local, pero cuando la pides no es como la nuestra; es con bastante verdura y en pan del país. Buena y fresca pero con poca carne. Ahí empezamos a ver que comer en Marruecos es realmente barato. Por 3-7 euros comes en muchos sitios.

Una vez comidos atravesamos la muralla que nos lleva directamente a la medina y al casco histórico. La Medina son una serie de calles anchas y en cuesta que son cómodas de recorrer, pero no nos dice gran cosa comparándola con la que ya conocíamos de Marrakech.

La atravesamos y llegamos hasta la Mezquita de Mohammed V. Aquí ya empezamos a ver dos constantes. La primera es que no se puede entrar en ninguna mezquita y si te asomas hasta les parece mal y la segunda es que todas las calles están plagadas de gatos, y en esta ciudad tienen cara de pasar bastante hambre. Están tan acostumbrados a los humanos que pasas a su lado y ni se inmutan.

Pasamos al lado de un ‘jardín’ que estaba lleno de lápidas, pero sin ningún tipo de mantenimiento. A saber qué contenían.

En fin, no nos gustó mucho la ciudad, dormimos en el parking y hasta mañana.

31/5 Tanger-Assilah-Meknes (343 kms)

Nos ponemos en marcha y vamos a llenar el depósito de gasolina para no ir apurados, y primera sorpresa. NO TIENEN TARJETA. Salvo que repostes en las autopistas, en las ciudades no todas tienen tarjeta, así que vas consumiendo el efectivo, que era lo que nosotros no queríamos. El precio es más barato que en España (unos 50 céntimos el litro), así que por ese lado encantados. Tiramos para Assilah.

En Assilah (Arcila) pensábamos ir a dormir el día anterior, pero como nos ofrecieron un buen sitio en Tanger nos quedamos allí.

En Assilah se aparca en la playa (35.46706, -6.03720), justo a las afueras de la ciudad amurallada (si nos hubiésemos alejado un poco no nos hubiesen cobrado nada, pero no merece la pena). Los gorrillas te piden la voluntad y como hay una calesa justo al lado decidimos que nos den una vuelta para verlo todo. El precio normalmente está entre 10-20 euros por calesa. La verdad es que no mereció la pena, porque te lleva por toda la costa y alrededores de la ciudad.

Desde el sitio en el que nos dejó entramos andando a la ciudad amurallada, que es todo una medina. Pequeñita y coquetona, con poca gente. Recorrimos la calle de la medina hasta el final y volvimos siguiendo la muralla, donde encontramos una tienda que se dedicaba sólo a caja de plata repujada y hueso de cabra/camello con cosas preciosas. Nos llevamos un fuelle de hueso de camello.

Desde aquí nos vamos a Meknes pero eso sí, por autovía, pasando por Rabat.

El sitio que elegí para aparcar está en todo el centro (33.89055, -5.56545), y aunque no ofrece nada, es amplio y tranquilo. Los gorrilas se desviven porque aparques allí y por poco dinero (creo que un euro) podemos pernoctar allí.

Vamos andando hasta Bab El Mansour Laalej, que está en obras así que no la podemos ver muy bien. Justo delante volvemos a encontrar otra parada de calesas, y como es barato pues nos apuntamos a otro paseo. Este sí merece la pena, ya que nos lleva cruzando Bab El Mansour Laalej hasta el Mausoleo de Moulay Idriss y la mezquita El Karaouine y rodea el Palacio Real (en plena Kasbah), que tiene una superficie de una hectárea y está rodeado por una muralla, no se puede atravesar, hay que rodearlo. Nos dejan hacernos una foto en la puerta (cosa rara) y volvemos al punto de partida dejándonos en Lahdim Square. Desde ahí vamos a ver un poco de la Medina y al parking de taxis donde hoy hay montado un mercado. No nos da mucho tiempo a más, así que a cenar en la AC y a dormir. A la entrada del parking hay un puesto de cerámica gigantesco donde se puede comprar de todo a buen precio.

1/6 Meknes-Fez-Meknes

Nos levantamos y busco un sitio donde descargar las aguas sucias, pero aquí no hay nada preparado para las AC, así que elijo la zona más sucia cerca de allí (hay varias), miro que no me vea nadie, por si acaso y vacío el depósito. Como por arte de magia y antes de terminar aparece un hombre y me llama, yo creía que me iba a echar la bronca, pero no, lo que quería decirme es que cerca había una manguera de donde podía coger agua para la AC. Le doy las gracias y aprovecho para lavar bien el depósito. Claro, como casi todos por allí me dice que le dé algo, pero no quiere dinero, sino algo de ropa. Como no tenemos nada que nos sobre le damos un muñeco de la AC y el hombre se fue tan contento, supongo que sería para su nieta.

Desde aquí nos vamos a Fez, donde tenemos contratada una excursión, no sin antes darle las gracias a los gorrillas.

Llegamos a Fez y la plaza donde pensaba aparcar, bastante céntrica, está en obras, pero como siempre me llama un gorrilla y me indica un sitio entre dos coches que tiene reservado (34.06123, -4.98583). Quita un par de garrafas de cinco litros con las que la tenía delimitada y me dice que la aparque allí; perfecto. Le doy de propina todo lo que llevo suelto y vamos al punto de encuentro de la excursión libre contratada con Civitatis.

El guía fenomenal. Nos explica en principio que nos va a llevar por toda la Medina, que es la más famosa de Marruecos y que tiene forma de taza, de tal manera que al entrar siempre vas bajando, y para salir siempre tienes que subir.

Entramos por Bab Boujloud y nos perdemos en la inmensidad de callejas de la Medina. Nos lleva a la Madrasa de Bou Inania, donde podemos entrar por dos euros/persona. Vemos (desde fuera) la mezquita donde está enterrado El Profeta y también el El Glaoui Palace. Al finalizar (le dimos 5 euros por persona) nos indicó un buen restaurante donde comer dentro de la medina. Parece mentira con lo estrechas que son las calles y lo pequeñas las tiendas, cuando entras en algunos locales, como este restaurant, por dentro es impresionante, en tamaño y en decoración. Una pena que se me olvidó coger el nombre. Nos pusieron unos entrantes típicos y de segundo pedimos una Pastilla de cordero que estaba buenísima. El precio no era caro comparado con España.

Después de comer pateamos un poco más la medina y salimos para coger la AC.

Al salir se me fue un poco para atrás la AC y le di un capón al coche de atrás. Me bajé a ver que le había hecho y estaban el dueño y otros dos hablando entre ellos (para mi gusto a voces) y señalando un punto del capó del mercedes. La verdad es que tenía tantos golpes y el coche tantos años que no sabía realmente lo que yo le había hecho, pero en fin, como había sido poca cosa me dijeron por señas que me fuese, que no pasaba nada. Yo les di las gracias y les pedí disculpas y a otra cosa. Qué íbamos a hacer, ellos sin seguro y yo con el parte europeo….

Como se nos ha hecho tarde decidimos parar a dormir de nuevo donde nuestros amigos los gorrillas de Meknes. Hace un calor de muerte, así que nos metemos en una terraza a tomar zumos de naranja y después vamos a ver Dar Jamai Museum, un antiguo palacio convertido en tienda de artesanía con unos grandes jardines. De ahí a la Madrasa Bou Inania y luego nos adentramos en la Medina, que es inmensa. Vaya chute de tiendas. Cuando acabe el viaje no vuelvo de compras en un año. Nos vamos a cenar a la AC y nos cae una tormenta de verano de las buenas. Como el suelo está medio asfaltado pues sin problemas.

2/6 Meknes-Rabat

Nos vamos para Rabat y dejamos la AC en un parking al lado de los acantilados y cerca de la medina (34.03015, -6.84564). Muy buena ubicación y bastantes plazas. La entrada a la medina no es la principal, por lo que vemos puestos menos turísticos, pero siempre interesantes. 

Justo en una de las entradas que delimita la Medina hay unos carros turísticos tirados por bicis eléctricas, así que decidimos que nos de una vuelta para ver bien cómo es esa medina. De esa forma vimos que está muy bien estructurada, en cuadrícula y con calles anchas, amplias y superlimpias, por lo que da gusto pasear.

Aquí nos surge nuestro primer problema. Los datos de internet que contratamos con Movistar se han acabado. ¡¡ en dos días !!. Resulta que habíamos contratado (sin saberlo) sólo 150 MB y eso que nos costó 60 euros, carísimo. Ese volumen de datos se acaban en un suspiro. Menos mal que hay miles de tiendas de móviles. Compramos una tarjeta de datos por 20 euros y tuvimos hasta casi el último día del viaje, aunque era recargable a partir de 2 euros.

Lo curioso es que mientras estábamos comprándola, y el tendero no había acabado de configurarla, llamaron a rezar, y el de la tienda nos dijo que cerraba y se iba, que nos llevásemos la tarjeta y a la vuelta de rezar se la pagábamos. Debemos tener cara de buenos, y así lo hicimos.

Mientras tanto nos comimos un pizza (por 3 euros) y un pastel (0,50 euros).

Seguimos la visita turística y nos fuimos andando hasta la Torre Hasan, entrando por un jardincillo del que al poco rato nos echaron amablemente porque estaban en obras y lo iban a cerrar. 

Ahora ya nos fuimos por la puerta principal, que es por la que se va al Mausoleo de Mohamed V, explanada impresionante y edificio supervigilado y al que no se puede acceder, pero por fuera es una preciosidad.

Volvemos ya hacia la AC siguiendo el río Bu Regreg y siguiendo la muralla que delimita la medina. Ahí vimos un restaurante que nos encantó, con comida típica marroquí, pero muy elegante, se llama Bleu River Café & Restaurant (34.02821, -6.82984). Muy buena pinta para comer bien y a precios no comparables con los europeos, aunque caros para Marruecos.

Pasamos al lado de la Kasbah de Los Udaya y la playa de Rabat. Nos llama la atención que al anochecer muchísima gente se va con una silla y una toalla a los jardines que hay a lo largo de todos los acantilados. Ven la puesta de sol (que es una pasada en el atlántico) y se quedan por allí hasta las tantas. Llegamos a la AC para dormir, pero inmediatamente nos dicen que está interdit (prohibido) pero que en otros parkings siguiendo la costa pero más alejados del centro no hay problemas.

Así paramos en el siguiente parking (no muy lejos)(34.02369, -6.85228). Tiene varias pistas de futbol sala que están a tope a la 1:00. Con el calor que hace esta gente vive de noche. A las tantas de la noche se empezó a juntar mogollón de gente joven con música a tope y hablando a voces (no sé si reñían o es que hablan así) por lo que no dormimos bien por miedo a que hicieran algo a la AC. Al final no pasó nada.

3/6 Rabat-Casablanca-El Jadida (188 kms)

Salimos de Rabat hacia Casablanca siguiendo la costa. Volvemos a ver avenidas de tres carriles y algún parking más, esta vez en terreno llano, que tiene mucha mejor pinta para pernocta que en el que estuvimos.

Vamos por la autovía hasta Casablanca, que está bastante cerca, y la sensación cambia totalmente. Aunque es una ciudad moderna no es tan elegante como Rabat, y todo está como más disperso.

Dejamos la AC en uno de los muchos parkings que hay cerca de la mezquita (33.60849, -7.62941). Vemos la Mezquita de Hassan II por fuera y sus alrededores, con unos chavales tirándose al agua desde lo alto de la barandilla, unos cinco metros más arriba. Lo curioso es que el agua estaba sucísima, con botellas de plástico y bolsas flotando.

Como la medina está un poco lejos vamos hasta otro parking que tengo controlado y que está más cerca. Pocas plazas pero encontramos una libre gracias al gorrilla (33.60255, -7.62408).

Desde aquí nos vamos a la Medina. Es la que menos nos gustó, muy deslavazada, y un poco sucia. Eso sí, gatos por todos lados. Como hace mucho calor nos tomamos un helado que fabrican en unas maquinitas por las calles. Vamos a pagar con 20 dirhams (2 euros) y el hombre nos dice que no tiene cambio, porque el helado cuesta ¡¡ 30 céntimos !!, así que nos los regala. En cuanto compramos algo fuimos a pagárselo, pobre hombre.

La cruzamos entera y vamos hasta la Plaza Mohammed V, llena de palomas (aquí no hay gatos) y al Parque de la Liga Arabe, donde comemos. De postre le compramos a un hombre unas rodajas de sandía, que están fresquitas y superdulces (1 dirham).

Seguimos caminando hasta la Catedral del Sagrado Corazón de Jesús. Entramos a verla (me gustó más por fuera que por dentro) y están dando misa, ¡¡ en español !!.

Volvemos a cruzar toda la medina y seguimos el final de la muralla, pasando por un restaurant muy bonito y según nos contaron con bastante fama, el Sqala (Café Maure). Nos lo apuntamos por si volvemos.

Llegamos al parking, preguntamos y nos dicen que allí no se puede pernoctar, así que decidimos seguir camino hacia nuestro siguiente destino. Salimos atravesando Casablanca para ver el Palacio Real, y de ahí a coger la autovía a El Jadida. Llegamos y aparamos al lado del puerto (33.25472, -8.50083).  

Como ya es tarde vamos sólo a ver la Medina, que no existe como tal, sino que es un mercadillo por la calle principal de la ciudad. Según vamos hacia allá pasamos por delante de varios restaurante especializados en pescado y marisco, y no tienen mala pinta. El mercadillo pequeño y poco interesante.

 A la vuelta vemos un restaurant de comida rápida, cosa rara, y nos compramos un par de hamburguesas (europeas). Muy buenas y baratas (33.25580, -8.50375). Dejamos la Cité Portuguesa para la vuelta, a la AC y a dormir. Sin problemas ni ruidos.

4/6. El Jadida-Settat-Marrakech
 
Salimos de El Jadida con dirección a Marrakech y en un cruce de autopistas nos perdimos, salimos por
donde no era y dimos un rodeo de más de 60 kms. Ya aprovechando paramos en el pueblo más grande,
Settat, a tomar algo. Esto ya es otro mundo, sólo se habla árabe así que pedimos una coca cola por señas, eso sí ya son precios locales y no turísticos, ochenta céntimos.
 
Nos reincorporamos a la autopista correcta y llegamos a Marrakech. El sitio elegido estaba ocupado por
un evento, pero es tan grande que había sitio de sobra para aparcar (31.61910,-7.99806).
 
Paseo por la plaza de Jemaa El Fna y alrededores y montamos en tuc-tuc para que nos dé una vuelta por dentro de la medina, que es más divertido. Compramos un zumito de naranja, cenamos una pizza por tres euros y diez pasteles de postre por cinco euros. Vuelta a la AC y a dormir.
 
Como ya conocemos bien la ciudad nos vamos a ver la siguiente, que es Agadir
 
5/6. Marrakech-Agadir
 
Esperábamos mucho de Agadir, de la que nos habían dicho que era un centro turístico de primer orden, lleno de autocaravanas extranjeras. Que era como Benidorm o Marbella hace cuarenta años. La verdad es que nos decepcionó. No había AC por ningún lado, las playas con cafeterías modernas y europeas pero muchas de ellas cerradas. Comimos en una de ellas una fritura de pescado, muy buena y nada cara.
 
Como por la zona de playa no hay nada decidimos ir con la AC hacia el centro y patear un poco. Agadir fue destruida por un terremoto hace años por lo que la ciudad se reconstruyó entera y es bastante moderna. Nos metimos en un mercadillo de los auténticos. Sólo verduras, frutas y cualquier cosa de segunda mano, desde muebles a ropa pasando por toda clase de artículos viejos. Mucha pobreza y suciedad. Vimos la kasbah y Souk el Hada, un bazar popular, pero nos cerraron en las narices y pudimos ver poco. También vimos la Market Mosque pero claro solo por fuera.
 
Desde aquí fuimos a ver la Medina y cuál fue nuestra sorpresa cuando vimos que no es una medina tradicional, sino una especie de centro comercial que simula una antigua medina. Hay que pagar por entrar (dos euros) pero solo la construcción ya merece la pena, luego en cuanto a tiendas estaban casi todas cerradas por ser fuera de temporada. Fuera existe la posibilidad de dar un paseo en camello.
 
Cuando salimos la AC nos está avisando de que se ha acabado el butano, gran fallo por mi parte no llevar una entera. El sistema de gas marroquí es como el francés y no sirve para nuestra AC, así que tuvimos que hacer el resto del viaje solo con electricidad, menos mal que como nos movemos mucho la batería se estaba cargando constantemente, aunque no enfriaba lo mismo.
 
Desde aquí nos vamos a dormir al camping Atlántica Imourane a las afueras. Muy amplio, con salida a la playa y a los chiringuitos, pero otra vez por ser fuera de temporada estaba vacío. Nos conectamos a la luz de camping pero, creo que debido al voltaje, no funcionó bien, y casi se nos estropean todos los alimentos.
 
Me fui a duchar. Todo muy limpio pero con algunas cucarachas correteando. En fin, que hay que ir sin muchos escrúpulos.
 
6/6 Agadir-Esaouira
 
Teníamos pensando pasar tres días en Agadir, pero como no vemos ambiente decidimos visitar de nuevo Esaouira, que nos gustó mucho en nuestro anterior viaje.
 
A la salida de Agadir paramos en Crocoparc. Un parque temático de cocodrilos. Como esos bichos nos parecen un poco tontos, poco amigables y reacios a dar espectáculo, nos hacemos unas fotos en la entrada, que es espectacular, y a otra cosa mariposa.
 
No hay autopista hasta allí. La mejor carretera es desde Marrakech pero era mucho rodeo. Cuando íbamos hacia Agadir vimos carteles de salida hacia Esaouira, pero en vez de coger esa salida nos fiamos de Google Maps y cogimos otra, y me acordé después de todos sus muertos.
 
Nos metió por una carretera de tercera división con unos baches que yo pensé que destrozábamos la vajilla. En un punto intermedio llegamos a un pueblo (Meskala) y está cortado porque en el medio del pueblo celebran el mercado regional. Como no nos atrevemos a atravesarlo con la AC pues decidimos aparcar y disfrutar de un mercado local.
 
Mogollón de gente, zumos a cincuenta céntimos y la comida ni preguntamos. Norias para niños que daban vueltas porque el encargado la hacía girar a mano y mucho de alimentación.
 
Nos metemos en una zona con mucha gente y de pronto noto algo raro en mi bolsillo izquierdo. Tanteo con la mano y, efectivamente, me han quitado el móvil. No sé por qué instinto en vez de girarme hacia ese lado lo hice hacia el contrario, y veo a un hijo puta de unos veinte años con mi móvil en la mano en alto. 
 
Se lo quité de un manotazo y lo empecé a llamar de todo a voces. Toda la gente mirando y el tío solo decía NO PROBLEM, NO PROBLEM. Dio un par de pasos hacia atrás y desapareció entre la gente. Aunque lo hubiese retenido y llamado a la policía tampoco creo que nos hubiésemos aclarado. En fin, salimos de allí con mucho cuidado y buscamos una ruta alternativa para seguir camino. Claro, la carretera era aún de peor calidad pero no había otra. Nos incorporamos poco después a la nacional y desde ahí bien hasta Esaouira.
 
Aquí hay campaña anti AC en los parking de la playa. Aparcamos en una calle paralela y sin problemas. Damos una pequeña vuelta por el casco histórico porque es tarde y nos vamos con la AC al último parking de la última playa para que no nos digan nada (31.49279, -9.76541). Es donde hacen las excursiones en camello y a caballo, y al lado hay dos o tres chiringuitos. Nos sentamos en uno con ambiente chill out y nos tomamos un mojito y una piña colada (sin alcohol). Pasa un hombrito vendiendo algo de comer y le compramos dos. Son como empanadillas de pollo, y están muy buenas. Cincuenta céntimos cada una. Comer aquí es un chollo.
 
Las playas están orientadas todas al este, así que justo delante tenemos la puesta de sol. Creo que es la más bonita que he visto nunca, tanto por el paisaje como por el ambiente y la situación.
 
Lo estamos comentando y unas chicas al lado empiezan a hablarnos. Como no sé ni árabe ni francés no sé que dicen, hasta que me doy cuenta de que nos están diciendo en español lo único que saben: LA CASA DE PAPEL. El nombre de una serie española de moda que aquí ven subtitulada. Nos echamos unas buenas risas.
 
Acabamos las copas, volvemos a la AC y nos preparamos para dormir allí, pero se nos acerca un guardiña y nos dice que ni hablar, que fuera de la playa, y eso que estaba casi vacía. Volvemos a la calle de antes y dormimos sin problema.
 
Más tarde vimos un parking muy céntrico donde nos dijeron que se podía pernoctar (31.51203, -9.76464).

7/6 Esaouira

Hoy dedicamos el día a esta ciudad que nos encanta. Pequeñita, muy turística (y cara), llamada la ciudad del viento, y tiene bien ganado el nombre. Recorremos toda la medina, la muralla y el puerto, con sus puestos de pescado y marisco recién pescado que te asan allí mismo. Nosotros no lo hacemos más que nada por sanidad, no porque el producto no sea bueno. Es muy barato.

Como tenemos problemas en la AC por no tener gas, decidimos dormir esa noche en un riad. Tras visitar varios elegimos el Hotel Riad Al Khansaa, con un hall espectacular, aunque las habitaciones son muy corrientes, pero por 50 euros la noche con desayuno incluido no está nada mal.

Pasamos la tarde en la playa, con bastante viento, lo cual hace que me achicharre y me ponga colorado como un cangrejo. Luego lo estuve sufriendo todo el viaje, con cambio de piel incluido.

8/6  Esaouira-Safi-El Jadida

El desayuno del riad fenomenal. Nos pusimos hasta arriba. Cogemos la AC de la calle donde la aparcamos y nos vamos por la costa a Safi. Dejamos la AC en un parking muy céntrico donde permiten pernoctar (32.30026, -9.23973). Tiene una medina muy pequeña y poco turística, pero muy agradable. Visitamos también la catedral portuguesa. Cuando se sale de la medina justo de frente se puede ver el Ksar El Bhed.

Para comer vemos un pequeño restaurant justo por donde entramos a la medina Chez Said (32.30040, -9.23892). Le preguntamos y casi no tiene nada de menú porque tiene otro restaurant más a las afueras, pero nos ofrece un plato que resulta ser albóndigas de sardina. Están buenísimas. Por lo visto es la especialidad de Safi. Merecen mucho la pena.

Lo típico de Safi también es la cerámica (se empeñaron en llevarnos a ver la fábrica de cerámica, pero no quisimos). Compramos un par de botijos locales para casa, casi más para decorar.

Vamos a dormir a un sitio que tenía controlado en la playa (32.3152, -9.24824). Nos pasamos y vamos a lo alto del acantilado, desde donde hay unas buenas vistas, pero como no tiene salida, al dar la vuelta y maniobrar se me enganchó el parachoques con un pivote y se fue a tomar por culo. Por suerte se arrancó, no se partió. El parachoques tiene tres partes. La arrancada la guardé dentro de la AC y la del medio la pegué bien con cinta americana. Luego por suerte me lo pudieron arreglar sin necesidad de tener que pedir otro a la fábrica.

Encontramos el camino bueno y bajamos ya a la playa; está fenomenal, con mucho sitio para aparcar, chiringuitos y tiendas. Nos bañamos, tomamos un helado, cenamos y a dormir, hasta que nos despierta la policía y nos dice que allí no se puede pernoctar, por lo que nos vamos al primer sitio donde estuvimos, donde no hubo problemas.

9/6 Safi-El Jadida-Rabat

Salimos por la mañana por Bab Lakouas, pero antes al dejar el parking nos pasó algo muy curioso. Se nos acercó un hombre para ver si le regalábamos unos pantalones o unas zapatillas para él. Nos insistió y nos ofreció a cambio un tajín (nuevo). Como no teníamos nada de eso le regalamos tres peluches que nos dijo que le venían bien para sus hijos, y él nos regaló el tajín para cocinar.

Según salimos del parking nos fijamos de nuevo en el hombre y le había vendido uno de los peluches al guardia de día. Lo que hace la necesidad de comer. 

Llegamos a El Jadida y nos vamos a ver directamente la Cité Portuguesa (esta vez de día), zona amurallada en la costa. Muy bonita, con los niños jugando al balón por las calles como hemos hecho siempre algunos viejunos. Tiendecitas de souvenirs y vistas al atlántico.

Desde aquí cogemos la AC y nos vamos a la playa (que está a menos de un kilómetro), pasamos allí la mañana pegándonos un baño y tiramos para Rabat.

En vez de aparcar donde la otra vez intento hacerlo en la zona de aparcamiento de los autocares turísticos. Justo delante hay un parking. Pregunto a los gorrillas si hay algún problema por la llegada de autocares y no entienden ni patata. En esto que llega un lugareño en moto que sí habla español, y nos dice que allí no se puede porque está al lado del mausoleo y no dejan por si viene el Rey de visita, pero que en la calle de enfrente sin ningún problema, y que no hay lugar más vigilado (34.02188, -6.82335).

Nos vamos a dar un paseo por la medina entrando por la parte norte, zona menos turística y más local. Nos tomamos un té y un zumo de naranja al precio de allí, no al de los turistas (cincuenta céntimos). La cruzamos de lado a lado y salimos por el oeste, yendo a parar al boulevard paralelo al río Bu Regreg, desde donde se ve la kasbah de los Udaya. El boulevard tiene un ambiente impresionante, con niños montados en coches eléctricos que simulan animales de disney y la gente tomando té y caracoles en los puestos. Cafeterías que no tienen nada que envidiarle a las europeas, como el café Bleu River (34.02844, -6.82988), en cuya terraza tomamos un batido y un té. Seguimos paseando hasta la AC y a dormir. Tranquilísimo.

10/6 Rabat-Larache-Tetuán

Cogemos tranquilamente por la mañana y seguimos ruta hacia el norte. Pasamos de Kenitra porque creemos que no tiene nada de interés y vamos directamente a Larache. Aparcamos en el sitio que tenía previsto (35.19858, -6.15326) y un gorrilla que dice que representa al Ayuntamiento nos pega un buen sablazo por aparcar (cinco euros). No quise ni discutir.

Recorremos el centro del pueblo; mucho más pequeño y menos turístico, pero muy agradable y entrañable. Nos tomamos sin duda el mejor zumo de todo Marruecos en la Plaza de La Liberación en un pequeño chiringuito que sólo se dedica a eso al lado del Restaurant Comercial. Le dejamos que echase todas las futas que quiso (naranja, fruta de la pasión, mango…). Por un euro increíble.

De ahí nos vamos a la pequeña Medina y bajamos por una calle hasta un mirador donde hay varias terrazas de bares con vistas al mar y al Fort Al Kabibat. Nos tomamos un refresco. Desde el mirador se ve que las playas están enfrente, al otro lado del río Lucus, y decidimos ir a tomar el sol a las playas de Larache (35.20407, -6.14738).

Hay que dar un rodeo bastante grande, pero merece la pena. Hay un pequeño paseo al lado de la playa  lleno de restaurantes. En uno de ellos nos comemos una hamburguesa local. Muy barato como siempre y muy completa.

De ahí nos vamos a la playa, y mientras yo sesteo mi mujer entabla conversación con unas mujeres del pueblo. Resulta que son trabajadoras de la fresa en Huelva, donde están seis meses al año. Tienen tres hijos que están también en la playa pasándoselo fenomenal con altavoces inalámbricos y música moderna marroquí, que la verdad no está nada mal. 

Curiosamente nos invitan a merendar con ellos en uno de los chiringuitos, que debe ser de un amigo o familiar, y ellos ponen toda la comida (nosotros unos manises con miel), típica suya. Comemos berenjenas rebozadas, pasta y alubias, que curiosamente se llaman igual en los dos idiomas. Las alubias al estilo tradicional, es decir, con las manos.

Nos despedimos ya de ellos. Una experiencia muy grata, y seguimos camino.

Paramos a echar gasolina en la autopista y se acercan unos niños a venderle pan a mi mujer. Como dura varios días y nunca viene mal. Pues compra un pan y les da cinco dirhams (0,50 euros) para que le den el cambio. Los muchachos le soltaron a Concha cinco panes y salieron corriendo como alma que lleva el diablo. Ahí nos quedamos con cinco panes y riéndonos a más no poder. Hay que ver cómo se buscan la vida. Luego cuando salíamos volvieron a intentar vendernos más cosas, pero un adulto les riñó por palizas y por ponerse delante de la AC para pararnos. 

Llegamos a Tetuán y nos dirigimos al parking seleccionado. Resulta que la ciudad está en lo alto de una colina con unas cuestas impresionantes. Me paré en un semáforo a mitad de una de ellas y tuve que salir chirriando rueda porque la AC se me iba para atrás. El parking (35.57264, -5.37757) no admitía AC’s así que nos salimos un poco y por suerte encontramos en una calle un sitio suficientemente grande para aparcar.

Recorrimos el centro, lo que llaman El Ensanche, con muchísimo ambiente, tiendas y cafeterías modernas. Llegamos hasta el Palacio Real, que como siempre no te dejan ver, y siguiendo adelante nos metemos en la Medina, que es inmensa. Nos perdemos, compramos unos higos y vamos de vuelta. A la ida vimos un bolso en una tienda que nos gustó, fuimos a comprarlo pero no admiten tarjeta, y como ya estamos al final de viaje y casi no tenemos efectivo pues nos quedamos sin bolso. Tetuán nos gustó mucho, es interesante. Para dormir decidimos ir a la parte baja de la ciudad y acabamos en el parking de los grandes taxis; es inmenso. Dejamos la AC un poco apartada para no molestar y sin problemas. A la mañana siguiente la zona de taxis estaba llena pero nosotros no molestábamos a nadie.

Al ir al parking me fijé que había una pizzería (Le Rital Tetouan) (35.56270, -5.37357), así que me acerqué a comprar una. Ya es totalmente europea, un pelín más cara pero muy rica. 

11/6 Tetuán-Chauen-Playa de Tetuán

Nos vamos a ver Chauen por la carretera nacional. Al principio muy bien, carretera con dos carriles, pero más adelante está en obras, así que muchos baches y camiones. Cuando acaba el tramo de obras una carretera normal. Aparcamos en una plaza (35.16959, -5.27277) donde paran todos los autocares. A partir de ahí caminando entramos al caso histórico y empieza La Medina, que lo ocupa todo. Calles estrechas, en leve cuesta y llenas de puestos. Muy agradable y concurrido, pero sin agobios.

Pasamos al lado de la Alcazaba y llegamos hasta la plaza El-Mazjen. Tomamos algo el Snack-Shokri, donde nos encontramos a un sevillano que llevaba viviendo 30 años en esa ciudad, casado con una nativa. Nos estuvo contando lo ben que se vive allí y sobre el carácter de los árabes y bereberes. Nos hizo gracia porque decía que ese país era como todos, había putas, homosexuales y ladrones, pero que cara al público se negaba todo. Gracias a él compramos en la cafetería un cenicero precioso que utilizaba el dueño en su restaurant.

Seguimos calle adelante por la medina (Chefchaouen) hasta llegar al río, cruzamos el puente y seguimos adelante. Abajo en el río se puede ver el antiguo lavadero y varios restaurantes con vista a la Cascada Chefchouen. Más abajo hay un mirador pero no llegamos.

Vuelta hacia atrás por otras calles para variar, y al salir pasamos de nuevo por la plaza El-Mazjen. Hemos tardado tres horas y el sevillano sigue allí con su café. Comemos en ese restaurant, bastante bien y barato y seguimos ruta.

En definitiva un pueblo precioso que merece la pena ver y disfrutar.

Volvemos a Tetuán pero nos vamos directamente a la playa de Tetuán para pasar la tarde e ir a la playa que está fenomenal; nos encontramos un parking con área de pernocta al lado de la playa (35.61310, -5.27237) por un euro y medio, así que nos quedamos allí a pasar la noche. Hay varias AC francesas que están apalancados allí. También hay un pequeño mercadillo y varios restaurants. Cenamos en uno de ellos y comemos una especie de patas de cangrejo rebozadas buenísimas. Volvemos a la AC y a dormir.

12/6 Playa de Tetuán-Ferry-Hornillos

Como vamos con mucho tiempo nos levantamos con calma a coger el Ferry. Paramos en un pueblito de camino para comprar fruta. Está baratísima, la quinta parte que en España. Llegamos al Ferry y aún así es muy pronto. Los empleados que están en la entrada nos engañaron como a tontos. Nos dijeron que habíamos llegado muy pronto y que había un barco que salí antes que el nuestro, y que habían hablado con ellos para que nos esperasen, así que les dimos una propina por las supuestas gestiones (cinco euros, que tampoco van a ningún lado). Cuando llegamos al puerto ni había barco ni nada parecido, pero claro, no puedes salir al final para protestar. 

Hacía un calor de muerte, temporada baja y las cafeterías cerradas. Ya protestamos al primero que pasó por allí y se acercaron en coche a buscarnos unas botellas de agua fría, menos mal. Cogimos el Ferry a su hora, uno pequeñito en el que no entraban camiones y para Algeciras. De ahí a Hornillos (36.72282, -4.12773), donde pasamos un par de días y desde allí directos a Salamanca.

 

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